En estas fiestas, quiero aprovechar para desearles a todo/as
mis mejores augurios, como el resto del año, como cada aquí y ahora que
transitamos aprendiendo como seres.
Les deseo y me deseo una mente sana y ecuánime para poder
hacer frente a cualquier embate con la mejor visión posible, la del corazón, recordando
como siempre repito que todo pasa, absolutamente todo…incluidos nosotros, es
por ello que no debemos malgastar la vida en balances o juicios sino tan solo
darle a cada causa el tiempo necesario para germinar y aunque se vea sombrío
debajo de la tierra esa oscuridad inevitable será parte del proceso que hará brotar
los por que de cada situación y sus aprendizajes transformándolos en bellos
colores que también cumplirán sus ciclos para servir de abono a lo nuevo
transformándolo.
Recordemos siempre, que tan solo somos polvo de estrellas en
nuestra composición, somos luz aunque nos cueste verlo y donde esta esa luz
también están las sombras de esa luminosidad a integrar como parte del proceso
evolutivo, sin dejar de intentar mejorarnos, de crecer interiormente sin
pausas, pero sin prisas.
Este año, entre tantas cenas y festejos, la de fin de año
que efectuamos cada ciclo, no la realizaremos, ya que me gustaría que cada uno
de los que participamos siempre, mirara a su alrededor y que en estos tiempos
difíciles que sabemos que corren para muchos, ese aporte llegue a quien lo también
lo necesite, todo absolutamente todo queda en vos.
“Siempre ten presente que la piel se arruga, el pelo se
vuelve blanco,
Los días se convierten en años...
Pero lo importante no cambia; tu fuerza y tu convicción no tienen edad.
Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña.
Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida.
Detrás de cada logro, hay otro desafío.
Mientras estés vivo, siéntete vivo.
Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas...
Sigue aunque todos esperen que abandones.
No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.
Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.
Cuando por los años no puedas correr, trota.
Cuando no puedas trotar, camina.
Cuando no puedas caminar, usa el bastón.
¡Pero nunca te detengas!”
Los días se convierten en años...
Pero lo importante no cambia; tu fuerza y tu convicción no tienen edad.
Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña.
Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida.
Detrás de cada logro, hay otro desafío.
Mientras estés vivo, siéntete vivo.
Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas...
Sigue aunque todos esperen que abandones.
No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.
Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.
Cuando por los años no puedas correr, trota.
Cuando no puedas trotar, camina.
Cuando no puedas caminar, usa el bastón.
¡Pero nunca te detengas!”
Madre Teresa de Calcuta.
Gracias a todo/as los que acompañaron mis aprendizajes este
2012 y mis mejores deseos en estas fiestas, que este 2013 que comienza tan solo
sea un nuevo granito/aporte de sabiduría a nuestras vidas.
Námaste (Yo saludo ese lugar donde tú y yo somos uno.)
Pablo D´Aloia